ya no recuerdo el sonar de las agujas, se me consume la vela del tiempo, se escapa la arena del relog, el segundero marca las horas de la vida, y el minutero estaciona en el dolor, las campanadas de las iglesias son sordas no escuchan el llanto de los niños, las palomas recorren el tiempo con la deriva del viento, y una mariposa posa en la vida un segundo, los perros viven tan rápido que su minutero marca sus horas, son tantas cosas, son tantos argumentos, se posa en mi mirada tu rostro, se extravía en mi corazón tu amor, mis palabras gritan de dolor pero callan de felicidad.
Bienvenidos
Moises Aranda
mardi 2 août 2011
Parqueando Rosas
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