mi libertad son tus ojos pálidos, y perdidos, frente a los vientos de la guerra y el dolor, se dibuja una sonrisa en el cielo con tu nombre, adornando los paisajes simplemente con tu belleza, se cubre la guerra con fantasías y monedas de oro, no hay vida solo guerra y azar de bolsillos, de liturgias, distinción, tan frágil es ahora la vida como las pelotas de cristal, el alma se ah vuelto negra y oscura, ya no tiene sencillez se ido en el barco del adiós, como los gritos de los ancestro como la fuerza de la canciones de Silvio, la sencillez de las de Joaquin, la ira de Ali, los versos de Neruda, las palabras de Benedetti, lo cuentos de Cortazar, el tango de Gardel, tu sonrisa perdida en el tiempo, el tono reclamista de las personas por su pan sin trabajar
el tiempo
ya no recuerdo el sonar de las agujas, se me consume la vela del tiempo, se escapa la arena del relog, el segundero marca las horas de la vida, y el minutero estaciona en el dolor, las campanadas de las iglesias son sordas no escuchan el llanto de los niños, las palomas recorren el tiempo con la deriva del viento, y una mariposa posa en la vida un segundo, los perros viven tan rápido que su minutero marca sus horas, son tantas cosas, son tantos argumentos, se posa en mi mirada tu rostro, se extravía en mi corazón tu amor, mis palabras gritan de dolor pero callan de felicidad.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire