Redactare una carta de Benedetti sobre tu piel hermosa y taciturna,
Anduve recorriendo las calles de las notas de Sabina, que aman y entristecen la vida,
le hurtaría tus caricias a tus manos, para que cicatrizaran mis heridas,
jugaría con tu cabello sin miedo a perderme en el
y esos labios finitos delineados con el viento,
Realmente es tan bella la vida cuando te miro y veo tus ojos reflejados en la luna que mi piel se eriza,
Se me olvido que era una caricia y extravié en el tiempo el sabor de los besos,
Acariciaría tu rostro con los pétalos de rosa tan bellos y finos como tus palabras, te diría que cierres tus ojos y cuando los abras recibirte con un puñado de estrellas para delinearte una diadema, calcularía cada una de mis caricias para que fueran hermosas como tus manos tan frías y pequeñas, me extraviaría en cada segundo tuyo para vacilar con tu presencia, te diría que el cielo se tiñe de azul en las mañanas y en el crepúsculo se diseñaría de color naranja para ti.
y descansarías sobre y pecho y tus diminutas manos sobre las mías, no me limitaría a decir te amo ni argumentar un te quiero iría mucho mas allá mucho y te besaría bajo esa luna de octubre y te abrazaría el sol de agosto, si me dejaras susurrar en tu oído seriamos como la arena y el mar.
Moises Aranda